Hay un momento silencioso que se repite en mucha gente: sabes lo que te haría bien… y aun así lo postergas. Y lo más duro no es “no hacerlo” una vez. Lo más duro es lo que deja dentro: esa sensación de fallarte, de prometerte y no cumplirte, hasta que empieza a parecer una verdad: “yo no soy constante”.
Por eso llega esta meditación a Mente Abundante. Porque entendemos que la procrastinación no es flojera: muchas veces es una respuesta aprendida a la presión. La mayoría intenta crear hábitos desde el “tengo que” y la autoexigencia, y la mente lo traduce como carga. Entonces aparece la negociación interna: “mañana”, “después”, “cuando tenga energía”. Y así se repite el círculo: intención, resistencia, postergación, culpa… y vuelta a empezar.
Esta meditación fue creada para romper ese ciclo desde la raíz: el estado interno antes del hábito. Te guía a bajar el ruido mental, cortar la negociación y convertir el hábito en identidad. Porque un hábito no se sostiene por motivación: se sostiene por quién crees que eres cuando nadie te está mirando.
Y lo más importante: instala una idea que cambia el juego. No se trata de hacerlo perfecto. Se trata de no romper la cadena. Incluso en días difíciles, haces la versión mínima… y eso protege tu identidad: “yo cumplo conmigo”. Esa es la base real de la constancia.
Esta meditación sirve para dejar de depender de ganas, volver a confiar en ti y hacer que el hábito se sienta simple, natural y sostenible. No como una batalla diaria… sino como una decisión que ya está tomada.
Quiero hacer la Meditación y Cambiar Mis Hábitos

